viernes, 12 de febrero de 2010

El pulso entre Telefónica y Google


Google acaba de anunciar que busca comunidades en Estados Unidos para instalar su propia red de fibra óptica, de momento, con propósitos "experimentales" para una nueva generación de innovaciones, aplicaciones y servicios de alta velocidad.
El anuncio parece una "amenaza", pues coincide con las recientes declaraciones de Telefónica, en las que muestra su objetivo de "hacer cobrar a los buscadores por utilizar sus redes" y, por otro lado, existen varios países donde existen ya conexiones de banda ancha ultrarápidas por fibra óptica donde Google podría realizar este tipo de pruebas. Según Cesar Alierta, presidente de Telefónica "es evidente que los buscadores de Internet utilizan nuestra red sin pagar nada, lo cual es una suerte para ellos y una desgracia para nosotros. Pero también es evidente que esto no puede seguir. Las redes las ponemos nosotros; los sistemas los hacemos nosotros; el servicio posventa lo hacemos nosotros, lo hacemos todo. Esto va a cambiar, estoy convencido".
En mi opinión, es como si Iberdrola quisiera hacer pagar a los fabricantes de electrodomésticos por utilizar su red de distribución eléctrica para hacer funcionar sus equipos... ¡Pero si ya cobra por la electricidad!... ¡Y cuantos más electrodomésticos se vendan, más electricidad se consume!... ¿Que no lo hace con tarifa plana? Está claro que no, pero la tarifa plana tiene muchas ventajas desde el punto de vista financiero y las operadoras pueden ofrecer también tarifas por uso o con un límite de descarga. La tarifa plana es como el modelo "buffet libre" de los restaurantes, que puede dar beneficios negativos para ciertas personas, pero que en cómputo total resulta muy rentable.
Las operadoras de telecomunicaciones deben muchísimo a Google, pues gracias a los servicios ofrecidos por ésta y otras empresas de servicios, han podido comercializar exitosamente su banda ancha de acceso a Internet, uno de los servicios de telecomunicaciones más caros, rentables y que generan más fidelidad. Es más, durante muchos años Google ha ofrecido muchos de sus servicios de forma completamente gratuita, tal y como su buscador, e-mail, mensajería instantéa, etc. Sin Google habría mucha información en la Red, pero nadie sabría encontrarla de forma rápida y sencilla. Lo que Google ha sabido hacer es, establecer un modelo de negocio, donde el usuario nunca paga nada por utilizar el servicio y éste es financiado por anunciantes, que únicamente pagan cuando el usuario lo pulsa sobre un enlace patrocinado, que además no interfieren en los resultados de búsqueda normales. Telefónica podía haber invertido a través de su potente filial de I+D en crear un buscador o haber mejorado Terra -recordemos que Telefónica compró Lycos en el año 2000 por 12.500 millones de dólares- y haberse aprovechado de este innovador y exitoso modelo de negocio.
La realidad es que Telefónica necesita más a Google que al revés. Google acapara más del 90% de las búsquedas que se realizan desde España. Es más, Telefónica ya ofrece servicios que ofrece también Google, como el correo electrónico, pero de nuevo, nadie quiere posteriormente prescindir de su correo si se cambia de compañía, por lo cual su éxito es muy limitado, pues además no ofrece ningún valor añadido respecto a Hotmail, Gmail, etc. Si los usuarios tuvieran que elegir, creo que la mayoría lo tendría muy claro, se cambiarían a otro operador antes que prescindir de Google. Si añadimos además a Facebook, Yahoo!, Skype, etc., la elección de los clientes todavía sería más sencilla. La realidad que ahora, con las obligaciones regulatorias de compartición de infaestructuras, no sería difícil para Google llegar a convertirse en operador (virtual) en la UE.
Sin embargo, esta lucha también pone de manifiesto el enorme poder que podrían llegar a adquirir los operadores de telecomunicaciones y el descontento de los antiguos operadores incumbentes con un mercado altamente regulado y con continuos precios a la baja. Porque por mucha liberalización que se haya realizado, al final en la mayoría de los países de la UE la mayor parte de la red fija es construida únicamente por un operador al que se "obliga" a compartir sus inversiones. Algo que realmente, tampoco es justo, sobre todo ahora donde todos parten con una posición de mercado similar para construir redes de fibra óptica (por ejemplo, Telefónica es incumbente en España, pero Orange lo es en Francia).

viernes, 5 de febrero de 2010

España alcanza los 9,7 millones de líneas de banda ancha

La CMT acaba de publicar su nota mensual de diciembre de 2009, con la que da cierre al año y a la década, presentando unos datos bastante positivos para el sector de las telecomunicaciones.
España superó en 2009 los 9,7 millones de líneas de banda ancha, con un crecimiento del 7,6% a lo largo de todo el año. Es de destacar, cómo a pesar de la crisis económica, se ha producido un incremento de conexiones. Desde luego, la rebaja de precios y mejora de calidad fruto de una mayor competencia entre operadores, ha ayudado a conseguir este hito. La tasa de penetración sigue siendo bastante baja respecto a otras economías desarrolladas, con un 21,1%.
La telefonía fija, sin embargo, si sufrió un descenso del 2%, alcanzando un total de 19.858.701 líneas. La disminución ha producido por la baja de usuarios que emplean mayoritariamente el móvil para comunicarse y el cierre de negocios. La telefonía móvil sigue creciendo, aunque más lentamente que otros años, debido a la saturación. El año se cierra con 52.886.783 líneas, lo cual supone un 4% más que el año anterior y una proporción de 114,6%. Las líneas móviles asociadas a máquinas (M2M), siguieron creciendo a buen ritmo, alcanzando los 1.847.561, con un crecimiento del 25,7% en el último año. El parqué total de líneas móviles, considerando comunicaciones personales y M2M, alcanzó los 54.734.344.