sábado, 30 de octubre de 2010

"Just do it" vs "Mañana"...

Revisando una comparativa de Tmaworld sobre la forma de trabajar y hacer negocios entre Estados Unidos y España, he visto que las conclusiones coinciden absolutamente con mi percepción. Después de haber trabajado directamente 6 meses en Estados Unidos y haber seguido trabajando extrechamente con Estados Unidos durante más de 3 años, no me cabe ninguna duda de que la forma de trabajar y hacer negocios son drásticamente distintas.
La mayoría de los americanos están muy orientados a la tarea y el éxito en el trabajo se mide consiguiendo los objetivos marcados. Las reuniones suelen ir al "grano" y el tiempo es dinero, esto hace que los grupos sean mucho más dinámicos y se rijan por agendas muy ocupadas y por fechas de entrega. El trabajo está antes que el placer y una de las grandes satisfacciones es ver el resultado económico de tu trabajo. De ahí viene el típico dicho de que los americanos viven para trabajar. Por supuesto que las relaciones son importantes, pero tienen un papel secundario. En España, en el trabajo, prima principalmente la relación y el grupo, mientras que en Estados Unidos lo es la tarea y se trabaja de forma más individual. Los americanos son extremadamente individualistas, les gusta la independencia y la libertad. El español disfruta trabajando en grupo, si bien no siempre son los más eficientes y, por lo general, la fuerza de los grupos se basa en el "empuje" de ciertos individuos, que en muchas ocasiones no son los más reconocidos y valorados.
Las organizaciones en España son muy jerárquicas, burocráficas y lentas, con poco flujo de información entre diferentes niveles. En muchas ocasiones, el rango ya se distingue por la forma de vestir y con quién te relacionas. Los americanos son más informales y suelen ser muy directos y asertivos. Buscan decir mucho con pocas palabras, de forma concisa y clara, sobre todo en la comunicación escrita por correo electrónico. La forma de vestir no es para nada indicativa del status, de hecho, en Silicon Valley puedes ver a varios CTO millonarios y con una cabeza privilegiada en zapatillas, vaqueros y camiseta. Su "status" lo ganan por lo que han hecho, hacen y son capaces de hacer, no por cómo visten o con quién van a tomar café.
Los españoles son totalmente adversos al riesgo, bastante reacios incluso a cambiar de país. Los americanos son lo contrario, un país de emigrantes que han ido con optimismo y espíritu de sacrificio detrás de oportunidades. Así, en España se piensa más en el corto plazo, algo que se plasma en la cultura de gestión y en la escasez de venture-capital y start-ups. El fracaso en España está mal visto, mientras que en Estados Unidos es una parte más del carácter emprendedor. Los líderes americanos buscan gente optimista, flexible, creativa y con excelentes capacidades de resolver problemas, pues cada gran problema es una oportunidad. En cambio, bastantes líderes españoles buscan gente fiel, conformista, manejable y, en muchas ocasiones, "amiguetes".
En definitiva, las empresas americanas son mucho más eficientes y orientadas al cliente. Sus salarios son elevados, pero saben aplicar la cultura de la "zanahoria" y el "palo" y, al final, la productividad es muy elevada. España, en cambio, está a la cola de productividad de la propia Unión Europea y no hacemos más que ir hacia abajo.