viernes, 13 de junio de 2008

La UE rechaza la creación de un único regulador de telecomunicaciones paneuropeo

En un encuentro celebrado el pasado 12 de junio, los Ministros de los 27 estados miembros de la Unión Eurpea han rechazado la propuesta de la comisaria Viviane Reding para crear un único cuerpo regulativo de telecomunicaciones común en toda la UE. El hipotéticoorganismo tendría un poder en Europa equivalente al de la FCC (Federal Communication Commission) en Estados Unidos. La resolución no podía ser de otro modo, pues ninguno de los países quiere ceder competencias. Sin embargo, el crear una única agencia sería muy positivo para los ciudadanos europeos por muchos motivos, principalmente la reducción de costosos cargos políticos, el avance hacia una UE verdaderamente integrada y la aplicación de las mismas reglas del juego en todos los mercados. Es sorprendente, por ejemplo, ver como empresas semi-públicas en la UE tienen potestad para "opar" a empresas privadas de otros Estados miembro, siendo imposible el proceso contrario. Es también triste como hay una gran redundancia de cargos, generando eso unos costes enormes para todos los ciudadanos, que podrían ser empleados en mejorar muchos problemas estructurales: I+D, competitividad empresarial, etc. Pero además de ineficiente, es inefectivo, porque nadie quiere ceder y es muy difícil llegar a acuerdos.
Reding sí que recibió el apoyo a medidas que permitan la separación funcional entre infraestructuras y servicios de telecomunicaciones. Este sistema pretende servir de instrumento de presión sobre los antiguos monopolios para que abandonen prácticas que dificultan la competencia. La realidad es que para el despliegue de redes de nueva generación de fibra hasta el hogar, todos los operadores están en las mismas condiciones. Lo importante sería garantizar que la obra civil se comparte, pero que cada operador invierta en fibra en aquellas demarcaciones que le interese. La compartición que pretende la UE puede paralizar las inversiones de los grandes operadores y, de no ser así, minimizar las inversiones en infraestructura de red, habiendo muchas empresas europeas líderes en este sector. En este caso podríamos hablar también de sinergias, pero serían para los operadores, que son entes privados y que es bueno que compitan en tecnología, pues eso beneficia el desarrollo tecnológico, mejora la disponibilidad de ancho de banda, favorece la diversidad de ofertas particularizadas para distintos segmentos, etc. Es como si se obligase a todos los fabricantes de coches a emplear las mismas fabricas (el motivo en este caso podría ser reducir contaminación y consumo energético, porque para todo, siempre hay argumentos).

No hay comentarios:

Publicar un comentario