miércoles, 17 de marzo de 2010

Plan nacional de banda ancha de Estados Unidos



Mientras en España, con la que está "cayendo", discutimos temas tan importantes para nuestro futuro como si incluir el "feminismo" como asignatura troncal en las universidades, el Gobierno de Estados Unidos mueve el país hacia su recuperación económica. ¿Cómo? Ayudando a generar un entorno regulatorio claro, estable y con amplitud al menos nacional, e incentivando a aquellas industrias que permiten mejorar la eficiencia y productividad de empresas y administraciones, así como crecimiento económico y creación de empleo sostenido. ¿Por qué España con 644 asesores en Moncloa, no toma estas iniciativas?
La banda ancha, fija y móvil, son prioridades del Gobierno de Obama, tal y como ha hecho público desde que presentó su candidatura y que recientemente se ha refrendado con el "Plan Nacional de la Banda Ancha" de la FCC. Se trata de un plan detallado y realista y que seguro pronto recibirá el apoyo de empresas privadas y ciudadanos. Estados Unidos no es el único país que ve a las redes de telecomunicaciones como el mecanismo fundamental de afrontar un futuro próspero, también ha sido el caso de Japón, Corea del Sur, Singapur, etc.
El Gobierno de Estados Unidos se ha puesto como objetivo que 100 millones de hogares americanos tengan acceso a anchos de banda de bajada de al menos 100 Mbps y de subida de al menos 50 Mbps y para ello da recomendaciones para aumentar la competencia, incrementar la calidad de las redes y disminuir el coste de su despliegue. Además, se han puesto por objetivo ser los líderes en innovación en el mundo móvil, un mercado dominado claramente hasta ahora por Europa. No obstante, Europa no "cuida" a sus suministradores de telecomunicaciones (ALU, Ericsson, NSN, etc.) y, si lo que prima es el precio a toda costa, difícilmente la innovación tiene cabida, pues supone una inversión grande y un tiempo de maduración. Estados Unidos quiere tener las redes móviles con mayor cobertura y ancho de banda de todo el mundo. Para ello consideran muy importante regularizar el espectro y poner a disposición de las operadoras 500 MHz antes de 2020, incluyendo 300 MHz en los próximos cinco años. Todos los americanos deben tener un acceso asequible y robusto a un servicio de banda ancha y el objetivo es alcanzar un 90% de adopción en el año 2020. Todos los hospitales, escuelas, edificios gubernamentales y otras instituciones, deben tener acceso a un servicio de banda ancha de al menos 1 Gbps. Para asegurar la seguridad, todos los americanos deben tener acceso a una red inalámbrica pública con cobertura nacional. Finalmente, el último objetivo, es que Estados Unidos lidere la energía límpia y para ello, la banda ancha permitirá, entre otros aspectos, gestionar el consumo en tiempo real.
El Gobierno español debe liderar la proliferación de la banda ancha fija y móvil, apoyando regulatoriamente y si es necesario también financieramente, a los operadores y proveedores. La banda ancha es un aspecto clave para la mejora de la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, con un mayor acceso a cultura, educación, desarrollo económico, telemedicina, teleasistencia, etc. La e-Administración es mucho más que hacer la declaración de la renta por Internet y es la llave para crear una Administración más productiva y eficiente, algo muy necesario en nuestro país. En Europa se ha dado más importancia en la protección del consumidor en términos de precios, competencia o cobertura, en vez de en lo más importante, su pronta disponibilidad. Si el retorno de la inversión no está asegurado por los operadores, éstos no van a invertir, por lo cual el Gobierno ha de moverse. Lo que no puede ser es que los Gobiernos quieran los beneficios de la privatización, como impuestos a distintas empresas y los beneficios socieconómicos de la tecnología, pero que a la vez no quieran perder el control sin aportar nada a cambio.
En España parece que la solución pasa o bien por dejar a Telefónica hacer "lo que quiera", modelo seguido en países como Estados Unidos o China donde no existe el concepto de servicios de mayorista regulados, o bien por poner dinero público (en forma de subvenciones, créditos de bajo coste, reducción de impuestos, etc.) para construir la infraestructura al menos pasiva, siguiendo el modelo de países como Singapur o Portugal... Sin embargo, la primera opción está descartada, pues va a en contra de las pautas de la UE. Otra opción es crear una infraestructura pública, al menos en la parte pasiva, que sea alquilada por los distintos operadores y proveedores de servicios. ¡Pero hay que tomar una decisión YA!..